Mi clasificados

¿Cómo recuperarse después de un despido?

Spread the love

Tras el shock de un despido, se debe definir un plan de acción. Para apoyar a los candidatos que buscan un nuevo trabajo, el especialista en reclutamiento Robert Half ofrece 7 consejos para ayudarlo a «recuperarse».

El despido es un incumplimiento del contrato de trabajo por iniciativa del empleador. En Francia, un empleado no puede ser despedido arbitrariamente y sin una razón válida y seria, por lo que el despido está estrictamente regulado. Existen cuatro tipos principales de despido: despido por motivos personales, despido por culpa, despido sin culpa y despido por motivos económicos.

¿Cómo impugnar su despido?

Por iniciativa de su empleador
El despido es la rescisión del contrato de trabajo por iniciativa de su empleador, a diferencia de la renuncia de un empleado. La rescisión contractual es la finalización del contrato con el acuerdo de ambas partes. El empleador no puede decidir poner fin al contrato de trabajo que lo vincula a un empleado sin una razón real y seria bajo pena de exponerse a una demanda en el Tribunal Laboral.

Despido por mala conducta
El despido por mala conducta es la consecuencia de un comportamiento grave que daña la vida del negocio del empleado. Mediante el despido por culpa, el empleador castiga un acto (o un no acto) que ha causado un daño grave a la empresa. Este despido se basa en principio en factores objetivos. Existen diferentes tipos de averías: avería simple, ausencias repetidas o errores de caja registradora, por ejemplo. La falta grave implica el hecho de que el empleado ha violado las obligaciones de su contrato de trabajo (negativa a realizar un encargo, insultos hacia el empleador, abandono del puesto, etc.). La negligencia grave es más grave: el empleado cometió intencionalmente una falta para dañar a su empleador.

¿Qué es un despido improcedente?

Despido sin culpa
El despido sin culpa se debe a que el empleado no es apto para su trabajo desde el punto de vista del empleador. Este concepto de incapacidad es bastante vago según la jurisprudencia porque se basa en la valoración unilateral del empleador. Por tanto, para evitar abusos, los tribunales requieren elementos objetivos que justifiquen las causales invocadas como la falta de resultados o la incompetencia profesional (incompetencia). También puede ser un despido por incapacidad, despido por enfermedad (cuando un empleado no está en condiciones de ejercer su puesto de trabajo) o despido por accidente laboral.

¿Cuál es la diferencia entre culpa grave y negligencia grave?

Despido por motivos personales
El empleador puede rescindir el contrato de trabajo de un empleado mediante el procedimiento de despido por motivos personales. Esta razón debe estar justificada y basarse en una causa real y seria. Por tanto, ciertos motivos están prohibidos por la ley. El despido en ningún caso debe basarse en los siguientes motivos:

el hecho de haber sufrido o negarse a sufrir reiterados actos de acoso moral o sexual.
el hecho de haber atestiguado hechos de corrupción de los que hubiera tenido conocimiento el empleado en el desempeño de sus funciones.
el hecho de haber rechazado, por su orientación sexual, un traslado geográfico en un Estado que incrimine la homosexualidad.
participación en una huelga legal.
opiniones expresadas en el marco del derecho de expresión de los empleados.
opiniones políticas, afiliación a partidos y actividades sindicales.
una sanción anterior de más de tres años.
Tanto por motivos relacionados con la vida profesional. En cuanto a la vida personal, también se prohíben determinados motivos, en particular los discriminatorios (origen, orientación sexual, costumbres, estado civil, nacionalidad, etc.), hechos relacionados con la vida privada, salvo que generen una perturbación objetiva. en la empresa o si van acompañadas de un incumplimiento de la obligación de lealtad frente al empresario. El estado de salud, la minusvalía o el embarazo no pueden constituir motivo personal de despido.

Despido por motivos económicos
La nueva Ley del Trabajo facilitó significativamente los despidos por motivos económicos. Para ello ha definido nuevos criterios que permiten a las empresas recurrir a despidos: se trata de la caída de pedidos y la disminución de la facturación. La aplicación de estos criterios varía según el tamaño de la empresa. Por tanto, para una empresa con menos de 11 empleados, una cuarta parte de la caída de la facturación o de los pedidos puede ser suficiente para recurrir a la redundancia. El plazo es de cuatro trimestres para empresas con más de 300 empleados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *